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¿Cómo hablar de la menstruación?

La pubertad es un período de muchos cambios en el organismo de la mujer y la llegada de la menstruación es un paso importante por eso tenemos que hablar de la menstruación.

Se ha comprobado que en el caso de muchas niñas que tienen por primera vez la regla llegan a experimentar sentimientos de miedo, ansiedad y temor como consecuencia de no tener la información necesaria ya que si hablamos con nuestras hijas de forma natural explicándoles en qué consiste, estarán preparadas psicológicamente para ese paso y lo aceptarán como un proceso natural del cuerpo que toda mujer experimenta. Ahora bien, si dejamos pasar el tiempo y no hablamos de este tema lo que sucede es que la reacción ante ésta no es tan positiva porque no han recibido ninguna educación en este sentido y de ahí que incluso muchas de ellas tiendan a avergonzarse.

La sangre está concebida en la sociedad como un mal recuerdo y puede que verlo por primera vez inclusos nos asuste pero nunca podemos dejar que relacionen la menstruación con algo vergonzoso o incluso como si se tratase de una enfermedad.

El poder lo tenemos nosotros por lo que no podemos dejar esta labor sólo en profesores o profesionales de la salud, sino que debemos tener ese vínculo de confianza con nuestras hijas y prepararlas para ese momento. Ahora bien, ¿y qué hay de los padres? Normalmente nos refererimos a nosotras como madres o hermanas como las responsables de hablar de la menstruación cuando en realidad es una labor que también se debe enseñar por su parte y por supuesto que ellos mismos tengan las nociones básicas sobre lo que les deben enseñar.

¿A qué edad debemos comenzar a hablar de la primera regla? Se dice que a partir de los 8 años es adecuado puesto que aunque la edad media está entre los 12 y 14 años, hay niñas que tienen su primera menstruación a edades tan tempranas y deben estar preparadas sobre los cambios que a partir de ese momento va a experimentar su cuerpo.

Aún así con una sola conversación no podemos dar por zanjado que hemos hablado con nuestras hijas de ésto, sino que debemos llevar un período gradual sobre ello en el que irle contando información poco a poco.

Por supuesto debemos dar a conocer no sólo los cambios físicos que se van a experimentar sino también aspectos como las alternativas menstruales que existen. Hablamos no sólo de las clásicas compresas o tampones sino también de las copas menstruales como Mimacup que pueden comenzar a utilizarse desde la primera menstruación y así poder disfrutar de una regla más cómoda, ecológica y respetuosa con la flora vaginal desde el primer momento.

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